La Voz de Lanzarote ha decidido dejar de publicar en la red social X, denunciando el crecimiento incontrolado de la desinformación en la plataforma y el menosprecio hacia la veracidad y la labor periodística por parte de su propietario. En su lugar, La Voz comenzará a publicar en BlueSky y continúa con presencia en los canales de TikTok, Youtube, Telegram, Instagram, Facebook y Twitch.
El medio digital, líder destacadísimo en la audiencia lanzaroteña, considera que X, lejos de combatir las noticias falsas, fomenta un entorno donde los bulos se difunden sin control dentro de un determinado sesgo político. Además, critica el menosprecio constante de su propietario hacia los medios de comunicación que priorizan el rigor en la información y el contraste de datos. Asimismo, señala que desde que Elon Musk se hizo con su propiedad la red parece responder más a una agenda política que a la libertad de expresión inherente a una red social.
Esta decisión sigue la estela de otros medios que han optado por retirarse de la red ante su deriva desinformativa.
La Voz de Lanzarote reafirma su compromiso con el periodismo responsable y demanda la responsabilidad subsidiaria de las redes sociales ante lo que publiquen sus perfiles anónimos, con el fin de erradicar la violencia tóxica y la profusión de desinformación que caracteriza en la actualidad a ese entorno de la comunicación.
Sobre Bluesky
Impulsada inicialmente por Jack Dorsey, cofundador de Twitter, BlueSky se presenta como un espacio abierto, accesible y con un diseño minimalista que prioriza la experiencia del usuario. Su enfoque en un modelo de red descentralizado y su compromiso con la privacidad y la transparencia han llamado la atención de medios y usuarios que buscan alternativas frente a los cambios en otras plataformas tradicionales.
A diferencia de las redes sociales convencionales, BlueSky utiliza un protocolo abierto y descentralizado, lo que significa que el control de los datos no recae en una única entidad. En términos prácticos, esto permite a los usuarios tener una gestión total sobre su información y sus interacciones, lo que fomenta un entorno más libre y resistente a la censura o manipulación.