Una ola de solidaridad ha respondido a la petición de la familia de Alma, una niña canaria de once años que fue diagnosticada de anemia de Fanconi, una enfermedad hereditaria rara cuando solo tenía un año y que provoca que la médula ósea no produzca suficientes plaquetas, lo que puede llevar a sangrados excesivos. Con mitad de raíces conejeras y la otra mitad palmeras, esta niña ha crecido en la isla bonita y vive en la medida de lo posible una vida normal, acudiendo a la escuela. Sus padres tuvieron a su tercer hijo Ángel, a través de fecundación in vitro y las células madre del pequeño sirvieron para salvar la vida de su hermana mayor Mar. Sin embargo, el caso de Alma es más complejo porque los antígenos leucositarios humanos (conocidos como HLA y que son el ADN de la sangre), de su hermano solamente son compatible en un 50%. "Sería un trasplante más duro porque hay que deprimir más a la niña, la quimioterapia que se le pone es mayor y tiene más riesgo de complicaciones", explicó su madre Anafer, que es médico, durante una entrevista con La Voz hace solo unos días.
Tras los esfuerzos de su familia para concienciar a la población de la importancia de donar médula osea, se han llevado una grata sorpresa. Hace una semana, alrededor de 600 personas se acercaron al IES Eusebio Barreto Lorenzo de Los Llanos en La Palma para hacerse pruebas de sangre e inscribirse en el banco mundial de donantes de médula. "Fue muy emocionante", narra ahora su madre en declaraciones a este medio. Hasta el centro educativo se trasladaron más de seis enfermeros, dos médicos y varios profesores que ayudaron a gestionar la afluencia de donantes.
En las personas trasplantadas existe el riesgo de sufrir la enfermedad de injerto contra huésped, una complicación que ocurre tras recibir un trasplante de médula ósea o de células madre y que puede ser mortal. Cuando existen trasplantes alogénicos, donde la persona trasplantada recibe células madre de un donante y no sus propias células, puede surgir este riesgo, por eso es muy importante lograr que el donante sea una persona altamente compatible.

¿Cómo hacerse donante de médula ósea?
La coordinadora regional de Transplantes del Servicio Canario de Salud, Gemma García, explica que "la probabilidad de encontrar un donante dentro de la familia es solamente del 25%" y que para hacer frente a la falta de donantes existe un Registro Mundial de Donantes de Médula Ósea.
Para poder donar médula ósea hay que tener entre 18 y 40 años. Las personas interesadas deben entrar a la página web canarias.medulaosea.org y rellenar el formulario de inscripción donde se preguntan diferentes datos personales y las posibles enfermedades que se pueden contraindicar para ser donante. Todo el proceso es anónimo y altruista no se puede seleccionar a qué persona en concreto se le va a donar.
"Una vez cumplimentado ese registro, la coordinación autonómica de trasplante se pone en contacto con el usuario para completar el registro y hacer una extracción de sangre pequeñita", indica Gemma García. Esta extracción, que se realiza en todas las islas Canarias, incluida Lanzarote, es un examen de sangre de antígenos de histocompatibilidad, que permite obtener el ADN de la sangre y "valorar la compatibilidad entre el receptor y el donante". Tras ello, una persona se puede convertir oficialmente en donante de médula y entrar en el Registro Mundial.
Más de 42 millones de donantes en el mundo
El Registro Mundial de Donantes tiene 42 millones de personas registradas para donar y "si en algún momento alguien resulta compatible con tu médula, entonces se hacen una serie de pruebas más específicas de serologías, de inmunidad y demás para poder llegar a esa extracción", continúa la coordinadora de Transplantes en las islas. Según datos del Ministerio de Sanidad, en España hay ya medio millón de donantes de médula ósea. A pesar de estas cifras, actualmente las personas que necesitan una donación tienen una posibilidad entre 3.500 de hallar a su donante en el registro mundial. "Cuantos más seamos mejor", anima Gemma García.
Antes, para donar médula ósea había que pinchar el hueso de la cadera, pero en la actualidad se puede hacer por aféresis, un proceso para extraer células madre u otros componentes del torrente sanguíneo mientras el resto de sangre se devuelve al cuerpo. Este procedimiento, menos invasivo que el anterior "conlleva una recuperación para el donante bastante más rápida, bastante menos dolorosa y y con muchas menos complicaciones", con bajas médicas de en torno a una semana.