Economía

Canarias ya tiene estrategia para adaptarse al cambio climático y no perder el 11% de su PIB

El documento subraya los riesgos por áreas, en turismo: "más plagas, menos confort, más enfermedades y menos calidad del agua de baño"

EFE-EKN

Zonas de costa en Lanzarote amenazadas por el cambio climático

El Ejecutivo de Canarias acaba de aprobar la Estrategia Canaria de Acción Climática (ECAC), para adaptar el archipiélago ante el avance del cambio climático y colaborar con las acciones globales para intentar revertir la situación.

"La mitigación", mediante la reducción de los gases de efecto invernadero, y "la adaptación", para resistir lo mejor posible los efectos negativos, que se van a ir intensificando, son los dos pilares en los que se sustenta esta estrategia, que desarrolla la Ley de Cambio Climático de Canarias, aprobada en 2022, explicó en rueda de prensa José Antonio Valbuena, consejero de Transición Ecológica.

No llevar a cabo suficientes medidas, puede llevar a una disminución del 11% del PIB canario solamente por el aumento de la subida del nivel del mar, un descenso de visitantes, menor competitividad frente a otros destinos y pérdida de empleo, expuso Valbuena.

La reducción de emisiones, la captación de carbono, la eficiencia energética, la implantación de energía renovable y la movilidad sostenible son las tareas para "la gran tarea de mitigación", lo que llevará a depender lo mínimo posible de las energías fósiles, explicó el consejero.

Y junto a ello, la estrategia busca identificar riesgos y vulnerabilidades, así como las medidas para evitar o reducir los daños ambientales, sociales y económicos que se van a producir.

La estrategia ha hecho un diagnóstico en doce aspectos sociales y económicos, entre ellos el modelo territorial, el modelo energético, el turismo, el transporte, el urbanismo o los recursos hídricos.

Citó como ejemplo el análisis del impacto climático en el sector turístico, que deberá adaptarse hasta fin de siglo a temperaturas medias que pueden alcanzar cinco grados centígrados más, al aumento de la temperatura y del nivel del mar, a más radiación solar, a menos lluvias, a más sequías, a más precipitaciones torrenciales, al aumento de las olas de calor o a que haya hasta seis meses de noches tropicales.

 

Más plagas y enfermedades

Los riesgos que conllevan este cambio incluye la proliferación de plagas, menos confort turístico, más enfermedades y menos calidad del agua de baño por la subida de la temperatura del agua del mar.

Los efectos de las medidas de mitigación dependen de una acción global a la que Canarias tendrá que contribuir (aunque el archipiélago supone el 0,04% de las emisiones globales), pero las medidas de adaptación "dependen exclusivamente de nosotros, es una gran tarea local", remarcó el consejero.

En este contexto, la estrategia aprobada este jueves es el marco de planificación regional que define la hoja de ruta "para avanzar hacia una sociedad climáticamente neutra y resiliente".

En esta estrategia se disponen las determinaciones a las que deben ajustarse los planes, programas y políticas sectoriales, así como las transformaciones económicas y sociales necesarias para responder a la crisis climática, con la participación de todos los sectores de la economía y de la sociedad.

La estrategia se desarrollará con un Plan Canario de Acción Climática y un Plan de Transición Energética de Canarias, así como con planes de acción insulares y municipales.